Parece que no nos convencemos que todo aquello que pueda ser accesible de forma remota, o que nos pueda identificar de forma inequvoca ante el mundo y sin nuestro conocimiento, puede acarrearnos un serio problema de seguridad, o de privacidad, sobre todo, si la seguridad es inexistente o insuficiente.

En esta ocasin se trata de los sensores de presin de neumticos inalmbricos, que se han puesto de moda entre los fabricantes de coches. Algo que si el coche dispone de ABS/ESP es innecesario, puesto que dicho sistema puede comprobar, con bastante precisin por cierto, las variaciones en la banda de rodadura de las ruedas y por lo tanto, detectar las prdidas de presin, u otros problemas con los neumticos, como ya hacen algunas marcas como Volskwagen...

La alarma surgi cuando a primeros de 2010 investigadores de las universidades de Washington y de California San Diego demostraron que se podan hackear las unidades de control de los vehculos [PDF], logrando que sonase el claxon, o cosas menos inocentes y peligrosas, como la desconexin de los frenos, o la manipulacin del acelerador. Evidentemente, dichas unidades no estaban diseadas para soportar un ataque externo a travs del conector para el ordenador de diagnstico/programacin de la unidad de control. El problema se agrava cuando gracias a los sistemas inalmbricos que se estn instalando en los vehculos y que tienen conexin directa con la unidad de control, dichos ataques se podran realizar remotamente.

Posteriormente, investigadores de la Universidad de Rutgers y de Carolina del Sur [PDF], han demostrado que se pueden manipular los sensores de presin inalmbricos usando para ello un equipo de 1,500 dlares y que les permita monitorizar, o interferir los sistemas de control de presin de los vehculos. De primeras, estos sensores tienen una identificacin nica, que permiten el seguimiento a distancia de los vehculos, pero ese es solamente el principio, puesto que han logrado alterar o falsear las lecturas de los sensores, provocando alarmas en el cuadro, o incluso, usando valores fuera de los rangos, el bloqueo de las unidades de control, con todo lo que ello supone para la seguridad del vehculo.

Por el momento no han logrado manipular los frenos, o el acelerador de los vehculos de forma remota, pero cada sistema es un mundo y no podemos decir que ello sea imposible en un futuro ms o menos cercano, o para ciertas marcas o modelos de vehculos. Aunque tambin es cierto, que un bloqueo inesperado de la unidad de control puede tener unas consecuencias impredecibles segn las condiciones, por ejemplo, durante un adelantamiento apurado. De todos modos, dado que la informacin de los sensores de presin se lee cada 60 o 90 segundos, hay una ventana de tiempo ms que aceptable para intentar atacar el vehculo a travs de estos sistemas inalmbricos y sobre todo, cuando tambin se ha demostrado antes que las unidades de control de los vehculos, que no son otra cosa que un ordenador dedicado, no se han diseado para soportar un ataque desde el exterior.

Por lo anterior, es muy importante que todos los sistemas que tienen conectividad en general e inalmbrica en particular, cuenten con una seguridad suficiente. Aunque tambin es cierto que problemas como el de la privacidad de unos usuarios que radian su posicin continuamente, son ms complicados de solucionar. De todos modos no deja de ser absurdo que para lograr un aviso de prdida de presin, nos sometamos a un riesgo mayor que el que queremos evitar con la prdida de presin.

Por Fernando Acero Martn.