La entidad permite registrar obras del folclore espaol y ni controla ni se responsabiliza de la autora de las piezas

Registrar una versin de una obra musical procedente del folclore es algo que permite la Ley de Propiedad Intelectual. Pero inscribirse como compositor de un canto de origen annimo es otra cuestin. Una cuestin que la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) no vigila con la misma intensidad con la que despus pasa la factura por sus obras protegidas. Basta con adentrarse en su archivo de repertorio protegido, al que se tiene acceso a travs de su propia pgina web, para comprobar la cantidad de piezas annimas que aprecen registradas, no como versin o adaptacin, sino en calidad de autor original, por personas del siglo XX.
Pero, adems, se da la circunstancia de que en casi todas estas obras la SGAE tambin incluye un registro que las cataloga como de Dominio Pblico, por lo que una misma pieza es, segn la institucin, de libre uso y protegida a la vez. Un ejemplo clarificador es El Vito, un canto popular andaluz cuyo origen est, segn los folcloristas, en el siglo XVII, algo que queda probado con la litografa que pint Goya con este ttulo un siglo despus, en 1824, para reflejar la danza y el canto que le dan nombre. Esta pieza tiene 106 registros en el archivo de la SGAE. Un noventa por ciento de ellos aparece como obra de dominio pblico sobre la que se realiza una versin. Pero la pieza tambin tiene registros en los que se le asigna autores originales. Uno de ellos es Antonio Snchez Castro. Otro, Santiago Lope Gonzalo (1871-1906).
Son dos ejemplos cogidos al azar de la larga lista, en la que aparecen nombres tan ilustres como Federico Garca Lorca, quien, efectivamente, grab El Vito en 1931 acompaando al piano a La Argentinita en una obra titulada Canciones populares espaolas. Lo curioso es que el propio Lorca reconoce en el ttulo de la obra completa, Coleccin de Canciones Populares Antiguas, que no es el autor original de esta pieza, a pesar de lo cual en la SGAE se le considera autor. Sus derechos los gestiona la Unin Musical Espaola y caducan en 2011.

A ttulo orientativo

No obstante, la entidad de gestin se cura en salud con un texto que antecede a la pgina de las consultas de su repertorio en internet: La informacin contenida en la base de datos ha sido proporcionada a SGAE desde una variedad de fuentes, y SGAE no establece garantas o manifestaciones de ninguna clase con respecto a su exactitud. Nuestra base de datos muestra los nombres de los intrpretes de la obras musicales a ttulo orientativo. Y aade una frase con la que se lava definitivamente las manos: SGAE especficamente deniega toda y cualquier responsabilidad por alguna prdida o dao en el que pueda incurrirse, directa o indirectamente, como resultado del uso de la informacin en esta base de datos, o por cualquier omisin u error contenido en esta base de datos. Sea como fuere, una obra como el Ol de la Curra, que es una danza bolera del siglo XVIII, est registrada por el compositor alicantino Luis Foglietti, que naci un siglo despus que el Ol. Y por Carlos Castellano (Montalbn de Crdoba, 1904). Y tambin es considerada de dominio pblico.

Ni se dedican a la composicin

Ms llamativos an son los casos de los romances fronterizos, poemas annimos de los siglos XII a XV que fueron musicados por la tradicin juda, mozrabe y sefard hasta que los gitanos le dieron forma definitiva en el ocaso del siglo XVIII en sus llamados corridos. El Romance del Conde Nio, por ejemplo, tiene tres tipos de registro: Dominio Pblico, Dominio Popular y autores concretos como Bonifacio Gil, un folclorista madrileo que falleci en 1964. El Romance de Bernardo el Carpio est registrado, con el ttulo Cuatrocientos sois los mos -primer verso del poema-, por el guitarrista ceut Antonio Lpez Arenas, que tambin se inscribi como autor de un cante flamenco concreto etiquetado por los expertos como Cabal de Silverio Franconetti, que fue un cantaor que vivi entre 1831 y 1889. Lpez Arenas se atribuye las dos versiones ms conocidas de esa meloda, Moritos a caballo y brase la tierra.
La lista es muy extensa y afecta a estilos como la jota, los villancicos populares, el folclore gallego, la tradicin musical catalana y todo el acervo castellano. Msica y literatura annimas que son registradas por personas que, en algunos casos, incluso ni se dedican a la composicin.
La SGAE cobra por ello porque es legal hacerlo y porque su objetivo es precisamente se, pero no realiza ningn control sobre la verdadera autora de lo que protege. Lo curioso es que, ante la diatriba de decidir en sus informes tcnicos de cobro qu registro elegir, si el de dominio pblico o el que tiene un autor, ocurren cosas como las acaecidas en la Casa de la Memoria de Al-Andalus de Sevilla. Como public ABC, la SGAE exige 60.000 euros a este local por realizar conciertos de msica supuestamente protegida, ante lo que la Casa se defiende alegando que all slo se interpretan piezas de la tradicin popular andaluza.
En este litigio que ambas partes libran en los juzgados sevillanos, la SGAE aporta un informe tcnico en el que determina que los autores de la obra titulada Tengo el gusto tan colmao son Manuel Casado Algrenti, Jos Torres Garzn y Nicols Callejn. Sin embargo, al consultar su archivo, esta pieza tiene dos entradas: una que coincide con la que seala el informe tcnico y otra que dice que Tengo el gusto tan colmao es de dominio pblico. Quien decide cul de los dos registros es el que se interpret en la Casa de la Memoria es un empleado de la SGAE. Y en ese caso, el autor del informe vio la actuacin a travs de un vdeo que se aporta como prueba, pero segn varios intrpretes consultados por ABC, lo normal es que el tcnico de la SGAE desplazado al teatro no se quede a ver el concierto. Antes de su comienzo va al camerino y entrega un formulario al actuante para que ste lo rellene con las obras que va a interpretar. Y en funcin de lo escrito en este impreso se aplica la tarifa al teatro tras consultar la base de datos. En la factura, por cierto, casi nunca se detalla el listado de registros concretos por los que se cobra.

FUENTE:ABC